Huesos saludables y calcio

Huesos saludables y calcio

Huesos saludables y calcio

Dentro de los minerales que necesitamos consumir en la dieta para mantener unos huesos saludables, se encuentran el calcio y el fósforo lo que hace que se requieran en cantidades relativamente altas comparadas con otros minerales.

De acuerdo con el National Institutes of Health, la cantidad diaria de calcio que se necesita depende de la edad. En promedio, los adultos de entre 19 y 50 años de edad necesitan 1,000 gramos de calcio diario.

Uno de los factores que influyen en la cantidad de calcio que necesitamos es la edad. La eficiencia en la absorción del calcio disminuye a medida que la edad aumenta. Se recomiendan cantidades más altas de calcio a las personas mayores de 70 años de edad.

¿Que factores influyen en la salud de nuestros huesos?

La absorción en el intestino: Los balances de calcio y de fósforo en el organismo difieren considerablemente. El fósforo se encuentra abundante en la dieta y su absorción en el intestino en general no tiene limitaciones. Contrario al calcio, se encuentra mucho más limitado en la dieta y se absorbe en forma mucho menos eficiente en el intestino. Por esta razón, el fósforo raramente constituye un problema nutricional.

El ingreso con la dieta es la única fuente por la cual se pueden recuperar los depósitos de calcio en el hueso. El calcio es absorbido casi exclusivamente en el duodeno, yeyuno e ileon (las 3 porciones del intestino delgado). Del calcio ingerido se absorben aproximadamente 400 mg por el intestino; la pérdida de calcio por las secreciones intestinales alcanza a 200 mg/día. Por lo tanto, la absorción neta de calcio alcanza a 200 mg/día. Cuando la dieta es escasa en calcio se produce una mayor absorción. La 1,25 dihidroxivitamina D3 es una hormona reguladora extremadamente importante para asegurar la absorción intestinal de calcio.

Huesos saludables y calcio
Huesos saludables y calcio

Dependiendo de los requerimientos, se absorbe entre el 30 y el 80% del calcio ingerido. Existen numerosos factores que alteran la absorción, como:

  • La presencia de ácidos grasos, que la retardan, o
  • La presencia de sales biliares, que la facilita.

La mayor parte de la absorción del calcio se produce en el duodeno y en yeyuno. Los iones atraviesan la membrana a través de canales de Ca++. El calcio se une a una proteína fijadora de calcio que depende de la vitamina D (D3). Una vez en el interior de la célula, los iones son atrapados por una proteina fijadora de calcio (la calbindina) o simplemente incluidos en vesículas.

La reabsorción en el riñón: El calcio es filtrado en el glomérulo, pero en otra zona (el túbulo contorneado proximal y en la zona proximal del asa de Henle) se produce una reabsorción de calcio, de modo que al final el 60 al 70% del calcio filtrado ha sido reabsorbido. La mayor parte del calcio reabsorbido es de forma pasiva y el trasporte activo puede ser estimulado tanto por la hormona paratiroidea (PTH) como por la vitamina D (1,25(OH)2D3).

La entrada y salida del mineral a nivel de los huesos: Estos procesos están bajo la influencia de hormonas como la paratiroidea (PTH) y la vitamina D.

El manejo de las reservas de calcio en distintos períodos de la vida cambia, y esto es el resultado de la acción del riñón, el intestino y los huesos.

Dentro de los factores que promueven un balance de calcio positivo en adultos está el ejercicio. La inmovilización y la falta de hormonas esteroidales (como el estrógeno en la menopausia) promueven la pérdida de calcio (Peacock, 2010).

Varias técnicas y agentes físicos de rehabilitación pueden proporcionar importantes beneficios al paciente osteoporótico, pero muy especialmente el ejercicio. Éste tiene efecto osteogénico, tanto mayor cuanto más joven es el ejercitante. En consecuencia tiene un efecto preventivo, no sólo por proporcionar un mayor pico de masa ósea en la juventud, sino también por prevenir las pérdidas de masa mineral en edades sucesivas. Numerosos ensayos clínicos y revisiones correlacionan directa y positivamente el efecto del ejercicio con la masa ósea en todas las edades. De hecho los deportistas tienen también un esqueleto más fuerte, salvo las atletas de elite que caigan en amenorrea mantenida, que se decalcifican. El ejercicio se ha mostrado eficaz en la reducción de caídas y de fracturas, que son el desenlace más dramático derivado de esta enfermedad. Muchas limitan la vida y la función del osteoporótico. Están indicados especialmente los ejercicios de extensión, para prevenir la cifosis derivada de fracturas-acuñamiento vertebrales. En consecuencia, la indicación de mantener una actividad física constante, adecuada a las posibilidades de cada osteoporótico, debe formar parte inexcusable de las indicaciones de su tratamiento.

Efectos del ejercicio sobre la masa ósea y la osteoporosis Review Article
Rehabilitación, Volume 37, Issue 6, 2003, Pages 339-353
A. Peña Arrebola

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud OMS, el consumo insuficiente de calcio se asocia en todo el mundo con diversos problemas médicos tales como:

  • La osteoporosis
  • Enfermedades cardiovasculares
  • Hipertensión
  • Infartos
  • Diabetes
  • Obesidad y
  • Cáncer del colon.

Dr. Ivan Marenco Cure

  • Médico Cirujano
  • Especialista en Ginecología y Obstetricia
  • Especialista en Medicina alternativa y farmacología vegetal
  • Médico acupunturista

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