nutrición Biológica

Medicina alternativa y Nutrición Biológica

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Medicina alternativa y Nutrición Biológica

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NUTRICIÓN BIOLÓGICA Y NUTRIOGENOMICA

DEFINICIONES IMPORTANTES

  • ALIMENTACIÓN: Se trata del proceso voluntario de ingesta de alimentos. La alimentación de un individuo viene determinada por la disponibilidad de alimentos y por sus preferencias alimentarias, las cuales dependen de factores individuales y colectivos como la cultura, las creencias y la educación, entre otros.
  • ALIMENTO: Es cualquier sustancia o producto destinado a ser ingerido por los seres humanos o con probabilidad de serlo, tanto si ha sido procesado entera o parcialmente. Se puede definir asimismo como las sustancias o los productos de cualquier naturaleza, sólidos o líquidos, naturales o transformados que, por sus características, aplicaciones, componentes, su preparación y estado de conservación sean susceptibles de ser habitual e idóneamente utilizados para alguno de los fines siguientes: la normal nutrición humana o como fruitivos; como productos dietéticos, en casos especiales de nutrición humana (definición del Código Alimentario Español).
  • DIETA: Se trata de una pauta alimentaria aplicada en distintas situaciones fisiopatológicas, en las que se determina el tipo de alimentos, la cantidad o porción de cada uno, la consistencia, así como el horario de ingesta, entre otras recomendaciones dietéticas.
  • NUTRICIÓN: Es, en este caso, un conjunto de procesos mediante los cuales el organismo transforma y utiliza las sustancias contenidas en los alimentos, sintetizando los componentes necesarios y esenciales para mantener la vida; garantizando que todos los eventos fisiológicos se efectúen de manera correcta, logrando una salud adecuada y previniendo enfermedades. Se trata también de la ciencia que se ocupa del valor nutritivo de los alimentos, de sus modificaciones y de los requerimientos del organismo.
  • NUTRIENTE: Es una sustancia vital aportada habitualmente por los alimentos, utilizada por el organismo para realizar sus funciones vitales y mantener la salud. Atendiendo a la cantidad diaria requerida, se dividen en macro- y micronutrientes.
  • NUTRICIÓN BIOLÓGICA: toma cuenta principlamente la parte cualitativa de los alimentos, el órden y espacio en que éstos deben ser consumidos.
  • NUTRIOGENOMICA: es una rama de la genómica nutricional que pretende proporcionar un conocimiento molecular (genético) sobre los componentes de la dieta que contribuyen a la salud mediante la alteración de la expresión y/o estructuras según la constitución genética individual. La nutrigenómica es básicamente el estudio de las interacciones entre el genoma y los nutrientes.

Entonces:

Al hablar de nutrición biológica valoraremos dos aspectos importantes:

  1. El tema de síndrome de permeabilidad de las mucosas
  2. Ritmo circadiano y su relación con la alimentación

Hablaremos del primer aspecto. Debemos considerar al tracto gastrointestinal como una secuencia de tubos-análogos a los de un laboratorio de química- con una secuencia biológica, en donde la forma y la función están en correspondencia con una inflexible enzimología. En otras palabras, en las diferentes cavidades del tracto opera una secuencia definida de secreción enzimática, en donde tienen lugar procesos análogos a los que probábamos con los protocolos de los laboratorios de química: si la secuencia de pasos exigida por el protocolo se alteraba, no obteníamos al final el compuesto requerido y entonces la prueba fracasaba.

Cuando existen hábitos alimentarios poco saludables (por ejemplo mezclas inadecuadas de alimentos) incitamos dos procesos principalmente: la alteración de la fisiología del epitelio y la inflamación crónica del resto de la mucosa, lo cual va a permitir el paso de moléculas de un tamaño exageradamente grande con la consecuente aparición de reacciones alérgicas en la mucosa. Con el paso de los años, se rompen los mecanismos de compensación de una mucosa agredida en esta forma; las substancias extrañas se organizan y deforman las proteínas de la matrix extracelular, condicionando ulteriormente la aparición de fenómenos autoinmunes

La causa principal del síndrome de intestino permeable, como ya he mencionado, es la inflamación. Esta puede ser debida a:

  • Inadecuada combinación de alimentos
  • Poca masticación en las comidas o deficiencia de ácido clorídrico o enzimas pancreáticas. Cuando los alimentos ingeridos no se digieren bien se produce fermentación y/o putrefacción en el intestino (ama o toxinas). Esto da lugar a la producción de ciertos gases que pueden dañar e inflamar la pared intestinal.
  • Deficiencias nutricionales. Una dieta pobre en nutrientes puede ser responsable de muchos problemas de salud, entre ellos el intestino demasiado permeable. Por ejemplo, para digerir adecuadamente es necesaria cierta cantidad de ácido clorídrico, el cual es producido en presencia de la vitamina B6 y el mineral zinc. A la misma vez la falta de las vitaminas B3, biotina, B6, C y de los minerales magnesio y zinc imposibilitan la producción de prostaglandinas PG1 y PG3, las cuales tienen un efecto antiinflamatorio.
  • Dieta proinflamatoria. Ciertos alimentos y sustancias como el trigo, productos lácteos, azúcar, café, té, alcohol y alimentos procesados y no biológicos, pueden irritar el intestino produciendo inflamación y excesiva permeabilidad.
  • Uso de medicamentos como los esteroides, aspirina y paracetamol, los cuales, aunque alivian los síntomas de inflamación en otros lugares del cuerpo, afectan la mucosa gastrointestinal y precipitan un ataque enzimático y de ácido en la pared intestinal. Desafortunadamente, las personas que sufren del síndrome del intestino demasiado permeable son las, que con más frecuencia, toman este tipo de fármacos debido a los síntomas que presentan.
  • Infecciones intestinales, incluidas infecciones por bacteria, levadura y parásitos. Estos organismos atacan la membrana intestinal produciendo inflamación, destruyendo la flora intestinal e impidiendo la producción de ciertas vitaminas como las B, K y A.
  • Intolerancias alimenticias que pueden producir toxinas en el intestino y, por consiguiente, irritación e inflamación. Muchas personas no saben que padecen de intolerancias porque la reacción, a veces, no es inmediata. En muchos casos, los síntomas pueden aparecer a las 48 horas e incluso al cabo de tres días. Las alergias más comunes son al trigo y sus productos (pan, pasta, galletas, bollería, empanadas) y a los productos lácteos y sus derivados (leche, yoghurt, mantequilla, crema).

El síndrome del intestino demasiado permeable es muy común. Hay muchas personas que lo sufren sin saberlo. También es complicado, ya que puede dar lugar a una serie de síntomas crónicos y, a veces, difíciles de tratar. Sin embargo, tiene tratamiento.

Existe sin embargo otro factor de toxicidad, para el cual el organismo no tiene ningún tipo de barrera efectiva a su penetración y es la producción de gases tóxicos como son el indol, escatol, mercaptano y tioéter.

Estos gases penetran a la circulación porta y van a producir una intensa toxicidad sobre el hepatocito. Una gran proporción del trabajo diario del hígado se ocupa de la toxicidad gastrointetinal, desperdiciándose así un valiosísimo contingente de substancia, de energía y de trabajo útil que normalmente se debería emplear en el mantenimiento de la homeostasis.

Cuando la sobrecarga sobrepasa los límites de compensación entonces se van a producir todos los fenómenos dispépticos asociados, y los temidos ataques de hemorroides. Ante la sobrecarga de ácidos, las células parenquimatosas del hígado reaccionan edematizando la matrix con aumento de las presiones del sistema de los sinusoides hepáticos, que se van a expresar en una merma del flujo sanguíneo de la vena Porta, produciendo fenómenos de hipertensión portal funcional, que van a «reventar» en su punto más bajo, las venas hemorroidales. Este es también, el mecanismo fisiopatogénico de la cirrosis nutricional, cuando la función detoxicante del hepatocito es sobrepasada por la carga tóxica y se desencadena el proceso de la necrosis centrolobulillar.

Si respetamos entonces estas leyes biológicas digestivas en lo concerniente a las mezclas de alimentos vamos a eliminar la mayor toxicidad hepática; tendremos entonces un hígado dispuesto al metabolismo eficiente de las hormonas y por lo tanto a una optimización del funcionamiento del Sistema de la Gran Defensa Orgánica; eliminaremos el estreñimiento y la inflamación crónica del colon; nos ahorraremos kilos de precursores de enzimas, los cuales se destinarán a optimizar el equilibrio entre la proteasis y la inhibición de la proteasis en el plasma sanguíneo y en los diferentes tejidos; nos ahorraremos ingentes cantidades de energía digestiva en términos de ATP, al reducir al mínimo el tiempo de vaciamiento gástrico y el tránsito intestinal. El estómago dejará de ser un saco dilatado, inflamado y ulcerosos, colonizado por bacterias, dislocado hacia el tórax por la acción de gases tóxicos en donde las digestiones se suceden como un caos, pues antes de terminar un proceso ya el individuo ha iniciado el siguiente.

Todas las transformaciones que deben introducirse en la nueva forma de alimentación lógicamente chocarán contra la inercia cultural del medio. Algunos elementos de los menús parecerán inicialmente bastante extraños, sobre todo en lo que se refiere al tema de ayuno terapéutico o dietas escalonadas.

Hablaremos del segundo aspecto. El organismo está regido por un gran reloj biológico, que incluye una serie de subsistemas ordenados en lo que hoy conocemos como el biorritmo. Este complejo está sintonizado con los ritmos de la naturaleza y por supuesto con los ritmos cósmicos. Un elemento cardinal en estas interacciones, son los ciclos determinados por la luz, que determinan los ritmos más conocidos por nosotros, como son los ciclos circadianos; es decir, la presencia o ausencia de luz en la retina y su consecuente estímulo sobre el encéfalo, va a condicionar los complejos mecanismo de regulación hormonal en el ciclo de 24 horas, por ejemplo el ritmo de síntesis y secreción de melatonina.

Dentro del ciclo circadiano, reconocemos a su vez otros ciclos infradianos, el más amplio está determinando por los predominios alternativos del simpático y el parasimpático, con una duración de 12 horas cada uno. Sabemos que cambian alrededor de las 3:00 p.m. y se corresponden con determinados valores del pH sanguíneo; así, durante el período de predominio del simpático, se observa un mayor número de picos ácidos, mientras que durante el predominio del parasimpático se observa una tendencia a la alcalinidad. Existen también otros ciclos de ocho horas, que van desde las 4:00 a. m. Hasta las 12:00 m, el siguiente desde las 12:00 m hasta las 8:00 p.m., y el último desde las 8:00 p.m. hasta las 4:00 a.m. En estos ciclos podemos observar igualmente, cambios hormonales definidos, cambios en los patrones circulatorios, cambios en el estado de alerta, etc.

En lo que se refiere a los cambios circulatorios, bien sabemos que el volumen de sangre total es fijo, y que cuando una función predomina sobre otra, hay un cambio definido del riego sanguíneo. Por ejemplo, en las situaciones de estrés se cierra el lecho esplácnico y el cutáneo y se abren el muscular y el encefálico para garantizar el estado de alerta y la actividad muscular. Estas redistribuciones del flujo se verifican igualmente después de la ingesta.

A este respecto, Garaulet sostiene que «la insulina tiene horarios. Por la mañana, sobre las diez, nuestro tejido adiposo es capaz de producir altas cantidades de una proteína llamada “adiponectina” que nos protege frente a la resistencia a la insulina. Cuando está elevada, la insulina funciona mejor, y en parte es por ello que por la mañana tengamos una mejor tolerancia a los carbohidratos que por la noche».

En los períodos de intensa actividad física, como los que se verifican durante el día bajo el estado de alerta, cuando la retina recibe el estímulo de la luz solar, los procesos de reconstrucción de tejidos, de síntesis de proteínas, disminuyen al mínimo porque lo que está predominando es una actividad lítica de obtención de energía, y esto se corresponde con una mayor frecuencia cardíaca, mientras que durante el sueño, cuando no hay actividad muscular ni intelectual y la retina está en tinieblas, la frecuencia cardíaca es mínima; es cuando tiene lugar los procesos de reconstrucción de tejidos y de síntesis proteica.

En consecuencia, los períodos de alimentación deben estar racionalmente adaptados a estos ciclos. Si por ejemplo, se ingiere un alimento inmediatamente antes de ir a dormir, el organismo se ve obligado a producir una redistribución del flujo sanguíneo hacia el lecho esplácnico y a poner en marcha toda la batería enzimática de la digestión, cuando a esta hora este sistema debería al igual que la conciencia ir a dormir. El sueño normal debe darse en absoluto reposo digestivo.

«La alimentación es, junto con la luz, el sincronizador externo más importante de los ritmos circadianos de nuestro organismo. Recientes estudios han demostrado que la falta de un patrón regular en los horarios de comidas favorece la obesidad y el riesgo cardiovascular. Si picamos continuamente o alteramos los ritmos de comidas, la información que recibe el organismo es confusa y los ritmos circadianos internos se alteran produciendo cambios importantes en nuestro metabolismo, nuestra ingesta y, finalmente, en el acumulo de peso». Dra. Marta Garaulet

En el primer periodo de 4 am a 12 md: pudiéramos llamarlo excretor, ocurren a su vez cambios definidos en los tejidos, en la dinámica de la circulación de substancias a través de la matrix extracelular, de la circulación linfática y de la función renal. Por esta razón, los únicos alimentos que se deben ingerir en la mañana, son los que faciliten la eliminación de estas substancias de desecho, a saber, el agua y los alimentos ricos en agua como las frutas y algunas verduras; alimentos frescos y de fácil digestión, en otras palabras, alimentos que requieran un mínimo trabajo metabólico. Pero si hacemos el desayuno copioso tradicional con carbohidratos de alto índice glicemico, forzaremos nuevamente una redistribución del flujo circulatorio, y entorpeceremos los procesos de detoxificación de la matrix extracelular con los consiguientes desajustes en el reloj biológico. De cómo la ingesta indiscriminada de alimentos en la mañana puede trastornar todo el sistema, lo podemos constatar fácilmente observando la orina.

Los hidratos de carbono y grasas cumplen la misión de proporcionar energía al organismo. Los primeros como combustible ligero de rápida utilización o de reserva en hígado o músculos, y las grasas que se almacenan en el tejido adiposo para utilizarlo cuando las necesidades de un mayor gasto energético lo requieran

Si en el transcurso de la mañana ingerimos principalmente fruta, observaremos una orina cristalina. Inmediatamente que hacemos una comida copiosa observaremos una concentración y un cambio de coloración de la misma. Esto sólo nos da una idea de los cambios que tienen lugar en el riñón, pero de allí podemos deducir los cambios en la composición de la sangre y de la matrix extracelular. Es por todo esto, que los procesos digestivos se deben iniciar en el ciclo intermedio que va desde las 12:00 m. a las 8:00 p.m. En un hombre citadino los procesos digestivos deben detenerse a las 10:00 p.m.; es por esto que la comida de la noche nunca debería terminar después de las 7:00 p.m.

Es importante tomar en cuenta estas recomendaciones lo que harán una vida más saludable y con una mayor expectativa de vida.

«Por la mañana y al mediodía es necesario un aporte de tirosina que permite la síntesis de dopamina y noradrenalina que favorecen la activación física e intelectual, así como una capacidad de reacción frente al estrés.

Sin embargo, por la tarde y por la noche, el consumo de alimentos ricos en triptófano va a aumentar la síntesis de indolaminas, serotoninas y melatonina, capaces de inducir el sueño», Maria Teresa Barahona.

PAUTAS DE TRATAMIENTO CON NUTRICIÓN BIOLÓGICA

  1. MANEJO DEL SINDROME DE INTESTINO PERMEABLE

Hay tres pasos a seguir en el tratamiento del síndrome del intestino demasiado permeable:

1) Eliminación de las causas:

  • Reduce máximo irritantes como cereales con gluten, picante, alcohol, té y café, comidas fritas y carne.
  • Elimina el trigo y los productos lácteos y cualquier alimento que se sospeche pueda estar causando alergias o intolerancias.
  • Recuerda la utilidad el ayuno terapéutico (sobre todo de manera intercalado)
  • Realiza un plan nutricional escalonado al salir del ayuno terapéutico
  • Evita el tomar drogas antiinflamatorias.
  • Trata cualquier infección de levadura, parásitos o bacteria que pueda existir

2) Mejora de la función del intestino:

  • Mastica correctamente los alimentos.
  • Respeta los horarios de las comidas
  • No comas con distracciones: televisión, computador, teléfono, etc.
  • No consumas jugos con las comidas, incluso algunas veces recomendamos evitar cualquier liquido con las mismas
  • Recuerda: cada vez que comes o como si empezaras a preparar un guiso de garbanzos, requieres buen fuego, tiempo adecuado y una olla adecuada. Eso lo tienes con tus enzimas, un estómago saludable y una digestión intacta. No coloques nuevos ingredientes hasta el momento oportuno. Respeta el vaciado gástrico: NO COMAS CON EL ESTOMAGO LLENO.
  • Ingiere alimentos altos en fibra como vegetales, frutas y legumbres (evitar el salvado de trigo porque es un irritante).
  • Toma de Probióticos (existen muchos en el mercado, pocos con lo que realmente necesitamos).
  • Usa enzimas vegetales digestivas y ácido clorídrico (en forma de betaína hidroclórida con pepsina) en cada comida (preparaciones de jengibre, por ejemplo).

3) Reparación de la membrana intestinal:

Hay diferentes sustancias altamente beneficiosas para la reparación, entre ellas se encuentran:

  • Aminoácido L-glutamina que tiene fabulosos poderes reparadores. Es una gran fuente de energía para las células intestinales.
  • Antioxidantes y cofactores para producir enzimas antioxidantes: glutatión, cisteína, ácido lipoico, vitaminas C, E, betacaroteno, y minerales zinc, cobre, manganeso y selenio.
  • Ginkgo Biloba que aumenta la microcirculación y transporte de nutrientes al hígado y otros tejidos, además de ser un potente antiinflamatorio.
  • Sulfuro, el cual reduce la inflamación y repara la membrana intestinal. Se encuentra en vegetales como la cebolla, ajo, puerros, col, coliflor, coles de Bruselas, brócoli, higos, huevos, legumbres y también en suplementos de L-metionina, L-cisteína y L-taurina.
  • Quercetina que es un potente antiinflamatorio y antioxidante.
  • Vitamina A que ayuda en la regeneración celular de la pared intestinal.
  • Ácidos grasos esenciales, los cuales son componentes de las membranas de las células, tienen poderes antiinflamatorios.
  • Una de las dietas más completas para lograr este objetivo en la dieta del KITCHERI.
  1. REPETA EL RITMO CIRCADIANO…

Solo es cuestión de educarte, a pesar de la cultura que nos ha acompañado.

Medicina alternativa y Nutrición Biológica

Dra. Sandra Milena Galvis Carvajal